El hacinamiento por el creciente número de familias migrantes que han cruzado la frontera con México en las últimas semanas ha provocado caos en los centros de la Patrulla Fronteriza (CBP), por lo que muchas de esas familias ahora serán transferidas a la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), confirmaron dos altos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
A partir de ahí, las familias serán liberadas con monitores de tobillo y una cita para presentarse en corte y exponer su caso de asilo, o acomodadas en vuelos de deportación, dijeron los funcionarios.
Hasta el sábado, las instalaciones de procesamiento de CBP estaban a un 585% por encima de su capacidad. En el Valle del Río Grande, el sector más concurrido para los cruces fronterizos, había 6,671 migrantes detenidos en instalaciones diseñadas para solo 965 personas, según uno de los funcionarios. Esto ha propiciado la propagación del COVID-19, así como otros virus y piojos.
Para lidiar con el hacinamiento y tratar de crear más espacio, CBP ha estado liberando a familias inmigrantes indocumentadas en Estados Unidos sin citas judiciales ni ninguna forma de rastrear su paradero.
Más de 50,000 migrantes fueron liberados recientemente sin fecha de audiencia y se les dio una cita para presentarse en una oficina de ICE dentro de los 60 días, pero aproximadamente 15,000 no se presentaron, dijeron los funcionarios del DHS.
En una medida sin precedentes, ICE, una agencia usualmente encargada de arrestar y remover inmigrantes y personas indocumentadas, tendrá la tarea de realizar exámenes de salud, ofrecer vacunas contra el coronavirus, informar a los migrantes sobre sus derechos legales y los conectar con organizaciones no gubernamentales que puedan ayudarlos, dijeron los funcionarios.
Hasta el momento ningún portavoz de ICE, CBP o DHS respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios.