La comedia metafísica de multiversos “Everything Everywhere All at Once” (“Todo en todas partes al mismo tiempo”) puso sus dedos de hot dog sobre el premio mayor de Hollywood el domingo, llevándose el Oscar a mejor película en los 95 Premios de la Academia, junto con premios para los actores Michelle Yeoh, Ke Huy Quan y Jamie Lee Curtis.

Aunque estaba a mundos de distancia de ser el clásico señuelo para los Oscar, el ballet anárquico de los directores Daniel Kwan y Daniel Scheinert con bagels, rocas de ojos saltones y una desordenada auditoría fiscal emergió como un improbable peso pesado de los Premios de la Academia. El éxito independiente, el segundo filme ganador del estudio A24 como mejor película después de “Moonlight” (“Luz de luna”), ganó siete premios Oscar en total.

Cincuenta años después de que “The Godfather” (“El Padrino”) ganara en los Oscar, “Everything Everywhere All at Once” triunfó con una experiencia inmigrante muy diferente. Su historia excéntrica sobre una familia de origen chino, es el segundo largometraje de The Daniels, como se conoce al dúo de cineastas, mezcla ciencia ficción y realidades alternativas en la historia de una mujer ordinaria, dueña de una lavandería.

Yeoh se convirtió en la primera mujer asiática en ganar el premio a mejor actriz, recibiendo la estatuilla por su elogiada interpretación en “Everything Everywhere All at Once”. Yeoh, de 60 años y nacida en Malasia, obtuvo su primer Oscar por un papel que requería su talento para la comedia y el drama, así como su habilidad para el kung fu. Es el primer triunfo en la categoría de mejor actriz para una intérprete no blanca en 20 años.

“Damas, no dejen que nadie les diga que ya pasaron su mejor momento”, dijo Yeoh, quien recibió una fuerte ovación del público que se puso de pie.

“Everything Everywhere All at Once”, estrenada en marzo de 2022, ayudó a revivir los cines especializados en filmes de autor después de dos años de pandemia, acumulando más de 100 millones de dólares por venta de boletos. Y a pesar de las escasas expectativas iniciales para su llegada a los Oscar, derrocó tanto a éxitos de taquilla como “Top Gun: Maverick”, “Avatar: The Way of Water” (“Avatar: La forma del agua”) como a favoritas de la crítica como “Tar” y “The Banshees of Inisherin” (“Los espíritus de la isla”).

Al ganar el premio de mejor dirección, The Daniels, como se conoce a Kwan y Scheinert, ambos de 35 años, se convirtieron en el tercer dúo de directores que gana en la categoría, después de Robert Wise y Jerome Robbins por “West Side Story” (“Amor sin barreras”) y Joel and Ethan Coen por “No Country for Old Men” (“Sin lugar para los débiles”). Scheinert dedicó el premio “a las madres del mundo”. “Mi síndrome del impostor está en su punto más alto de todos los tiempos”, dijo Kwan.

El premio de mejor actor fue para Brendan Fraser, que culminó el regreso del antiguo astro de películas de acción transformado en un profesor universitario obeso y recluso en “The Whale” (“La ballena”). La contienda por el premio a mejor actor había sido una de las más reñidas, pero Fraser superó Austin Butler de “Elvis”.

“Así que así es como se ve el multiverso”, dijo Fraser claramente emocionado al equipo y elenco de “Everything Everywhere All at Once”.

El primer premio de la noche fue para Guillermo del Toro, por su película animada “Guillermo del Toro’s Pinocchio” (“Pinocho de Guillermo del Toro”). Se trata del tercer Oscar para el cineasta mexicano, quien previamente conquistó los Premios de la Academia a mejor dirección y película por “The Shape of Water” (“La forma del agua”) en 2018.

“Everything Everywhere All at Once”, que llegó como una bocanada de aire fresco a una industria cinematográfica llena de secuelas y nuevas versiones de producciones anteriores, ayudó a Hollywood a dejar atrás uno de los momentos más infames en la historia de los Oscar: La Bofetada, la cual le dio Will Smith a Chris Rock en la ceremonia del año pasado.

El anfitrión Jimmy Kimmel, quien fue maestro de ceremonias de los Oscar por tercera ocasión, prometió que sería una ceremonia “sin absurdos”. Agregó que cualquiera que quisiera pasarse de listo este año, tendría que pasar por un temible batallón de guardaespaldas, incluidos Michael B. Jordan, Yeoh, Steven Spielberg y el “guardia de seguridad” de su programa, Guillermo Rodríguez.

Quan, quien comenzó su carrera de actor siendo niño, coronó su extraordinario regreso al cine con el Oscar al mejor actor de reparto por su papel en “Everything Everywhere All at Once” . Amado por sus interpretaciones como Short Round en “Indiana Jones and the Temple of Doom” (“Indiana Jones y el templo maldito”) y Data en “Goonies”, casi había dejado de actuar antes de ser elegido para “Everything Everywhere All at Once”.

Su triunfo, uno de los más esperados de la noche, fue a pesar de lo anticipado uno de los momentos más emotivos. El público, incluyendo a quien fue su director cuando era niño en “Temple of Doom”, Steven Spielberg, se sumó a la ovación de pie para Quan, quien luchaba por contener las lágrimas.

“¡Mamá, acabo de ganar un Oscar!”, dijo Quan, cuya familia escapó de Vietnam durante la guerra cuando era niño.

“Dicen que las historias como esta sólo ocurren en el cine. No puedo creer que esto esté pasando”, dijo Quan. “Este es el sueño americano”.

Minutos después, la compañera de elenco de Quan Jamie Lee Curtis ganó el premio a mejor actriz de reparto. Su triunfo, en una de las categorías más competitivas del año, le negó una victoria a los fans de los cómics. De haber ganado Angela Bassett, de “Black Panther: Wakanda (“Black Panther: Wakanda por siempre”), habría sido la primera actriz en obtener un Oscar para una película de Marvel.

La estatuilla hizo sí historia para Curtis, quien por primera vez ganó un Premio de la Academia y se refirió a sí misma como una “nepo baby” (o persona favorecida por el nepotismo) durante su triunfo en los Premios del Sindicato de Actores de la Pantalla. Ella es una rara ganadora del Oscar cuyos padres fueron nominados a los Premios de la Academia, algo a lo que se refirió emotivamente durante su discurso. Su padre Tony Curtis fue nominado por “The Defiant Ones” (”Fugitivos”) en 1959 y su madre Janet Leigh fue nominada en 1961 por “Psycho” (“Psicosis”). Curtis agradeció a los “cientos” de personas que la llevaron a ganar.

La epopeya de la Primera Guerra Mundial hablada en lengua alemana “Im Westen nichts Neues” (“Sin novedad en el frente”), la principal candidata de Netflix este año, se llevó cuatro premios mientras la academia colmaba de honores a esta desgarradora película contra la guerra. Ganó en las categorías de cinematografía, diseño de producción, música original y largometraje internacional, superando en esta última categoría a “Argentina, 1985”, que había sido muy apoyada en Latinoamérica.

Aunque Bassett se quedó sin el premio de actriz de reparto, Ruth E. Carter ganó por el diseño de vestuario de “Wakanda Forever”, cuatro años después de convertirse en la primera diseñadora negra en ganar un Oscar, por “Black Panther”. Este premio convirtió a Carter en la primera mujer negra en ganar dos Oscar.

“Gracias a la Academia por reconocer la superheroína que es una mujer negra”, dijo Carter. “Ella resiste, ama, supera, es cada mujer en esta película”.

Carter dedicó el premio a su madre, quien dijo, murió la semana pasada a los 101 años.
Fuente: AP

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *